En el universo audiovisual estallan cada semana nuevos hypes. Hace solo unos meses, Dutch Drone Gods publicó un vídeo en el que un dron FPV construido a medida persigue a Max Verstappen en Silverstone a más de 350 km/h. El resultado, definido como «el primer one shot FPV ininterrumpido del mundo», se viralizó por su mezcla de adrenalina y cine. En paralelo, las redes se llenan de vídeos grabados con gimbals y smartphones que imitan tomas aéreas usando palos extensibles y filtros de inteligencia artificial. ¿Hace falta invertir miles de euros en un dron para crear planos de ensueño? Vamos a analizar dos caminos distintos —drones FPV y cámaras en mano— y descubrir por qué los resultados pueden ser igual de impactantes.

🎥 Ver el vídeo (YouTube)
Cuando el dron se vuelve noticia
La hazaña del dron que siguió al Red Bull RB20 a toda velocidad no nació de la noche a la mañana. Según el blog ISO 1200 Magazine, Red Bull y Dutch Drone Gods emplearon un año de desarrollo para construir un dron capaz de acelerar de 0 a 300 km/h en 4 segundos y mantener una velocidad punta de 350 km/h. La escena demuestra dos cosas: por un lado, la potencia narrativa de los drones FPV en campañas de gran impacto; por otro, que la tecnología se combina con ingeniería y práctica. Este tipo de proyectos viralizan porque son difíciles de replicar y cuentan con marcas potentes detrás.
Otro ejemplo viral es el vídeo One Shot de Red Bull MX Freeride, donde el piloto Johnny FPV persigue a Tyler Bereman en una línea de motocross. DroneLife describe la pieza como “una danza entre dos profesionales” donde el operador, armado con una cámara de acción DJI Osmo Action y un sistema de transmisión FPV, realiza piruetas alrededor del rider. La colaboración tardó un día de ensayo y cuatro tomas, y ha servido para catapultar a Johnny FPV, que ya acumula cerca de medio millón de seguidores en Instagram. Estos ejemplos ilustran cómo los drones FPV se han convertido en contenidos clickbait capaces de colarse en informativos deportivos y tendencias de redes.
Manu: el piloto español que conquista marcas y viajes
En el ámbito hispano, el piloto de drones manuangles (@manuangles) es un referente. Se presenta como “piloto de drones FPV y filmmaker” y ha trabajado con marcas como Aperol Spritz o Ford. Sus vídeos combinan vuelos rasantes con travellings imposibles utilizando cinewhoops (drones pequeños con protecciones) y quadcopters de 5 pulgadas equipados con cámaras de acción como GoPro Hero 11 o DJI O3. Aunque no revela todos sus secretos, los principios básicos de un buen plano con dron están resumidos aquí:
- Planifica clips breves: cada plano debe durar entre 10 y 30 segundos, con un inicio, movimiento y final claros.
- Varía el patrón de vuelo: combina alturas, giros y ángulos para evitar monotonía.
- Ajusta la velocidad al sujeto; usa modos “cine” para secuencias suaves.
- Haz yaw suaves y aprovecha la luz del amanecer o el atardecer.
- Subexpón ligeramente y utiliza el gimbal con creatividad.
Con estos principios y drones ágiles, Manuangles crea secuencias que generan millones de impresiones en TikTok o Instagram. Además de los drones, su mochila suele incluir gafas FPV, emisoras y baterías adicionales; todo ello puede alquilarse en plataformas como ALOKA.
El caso Ford Bronco
Uno de los vídeos más compartidos de manuangles fue la campaña para Ford Bronco. En ella, el dron atraviesa ventanas, rodea el vehículo y se introduce en el habitáculo. Aunque la pieza dura poco más de 30 segundos, requirió varios días de ensayo y el uso de protectores de hélices para acercarse tanto a las superficies. El resultado es un plano secuencia que rivaliza con las producciones de Red Bull. Este tipo de contenidos demuestran a las marcas que un piloto FPV puede reemplazar grúas y cablecam a un coste contenido.
Mirko Vigna: magia con cámara y gimbal
En el otro extremo, Mirko Vigna (@mirkovgna), videógrafo italiano afincado en Madrid, triunfa con un estilo opuesto. En sus redes comparte vídeos en los que una mirrorless Sony (a6400 o a6500) y un gimbal Zhiyun Weebill S producen travellings tan suaves que parecen tomados con un dron. En su newsletter enumera el kit que recomienda a cualquier filmmaker: cámaras ligeras APS-C, objetivos Sigma 16 mm f/1.4 y Sony 35 mm f/1.8, gimbals, trípode y luz LED portátil, además de micrófono Rode VideoMicro. Su método consiste en:
- Movimiento constante: recorre espacios estrechos con el gimbal a la altura de la cintura, eleva la cámara sobre la cabeza para simular un vuelo y alterna planos generales con detalles.
- Transiciones creativas: tapa el objetivo con la mano para pasar de una escena a otra y aprovecha puertas o columnas para realizar whip pans.
- Edición rítmica: sincroniza cortes con la música y añade efectos de sonido para captar la atención.
- Aprovechar la luz: graba en la hora dorada o azul y complementa con su luz Moman en interiores.
¿No tienes dron? Cómo simular tomas aéreas
La restricción de volar drones en centros urbanos o zonas sensibles ha impulsado soluciones creativas. Te contamos cómo se pueden lograr “falsos planos de dron” usando solo el teléfono y un gimbal. Los pasos son sencillos:
- Usa un estabilizador: un gimbal de smartphone elimina las vibraciones.
- Busca ángulos elevados: sube a un balcón, escalera o utiliza una pértiga extensible para grabar desde arriba.
- Lente gran angular: añade una óptica angular al móvil para imitar la apertura de los drones.
- Movimientos suaves: evita giros bruscos y realiza pans y tilts lentos.
- Postproducción con IA: para lograr estabilización, color grading y movimientos virtuales que refuerzan el efecto.
Esta técnica se complementa con el clásico truco de la pértiga y gimbal: montar el smartphone en un boom pole y bloquear el gimbal para realizar planos de seguimiento y pedestal. El resultado es sorprendentemente parecido al de un dron y, lo mejor, es legal en casi cualquier lugar.
Otros ejemplos que arrasan en redes
Además de Manuangles y Mirko Vigna, muchos creadores están revolucionando el lenguaje audiovisual:
- Johnny FPV: además de la campaña de motocross, colabora con películas y anuncios de coches. Red Bull destaca que es capaz de capturar ángulos que mezclan ficción y realidad y que su habilidad le ha valido un enorme número de seguidores.
- Johnny FPV vs F1: el dron que sigue al RB20 no solo generó titulares; demostró que un FPV puede igualar la velocidad de un Fórmula 1 gracias a un diseño personalizado con motores de alta potencia.
- Creadoras “No drone? No problem”: influenciadoras como Megan Marod (@themegandaily) y Gemma Goes Global (@gemmagoesglobal) demuestran cómo lograr planos aéreos en zonas donde están prohibidos los drones. En Manhattan, Megan recuerda que los drones están vetados, pero con una Insta360 X5 y un palo invisible de 118 pulgadas se obtienen vistas de 360 °; basta con extender la pértiga y filmarse o grabar a un amigo. Gemma, por su parte, recomienda viajar con una Insta360 X4 y su selfie-stick invisible, porque así “no necesitas un dron para capturar tomas increíbles”
- Viajeras creativas: perfiles como @lawyer.traveler.dreamer aprovechan la normativa restrictiva para innovar. En un reel dedicado a Seattle, esta creadora detalla que sus planos “no fueron filmados con un dron”; las restricciones la llevaron a usar un Insta360 X4 con una pértiga de 3 m para grabar vistas del Olympic Sculpture Park, Pier 66 y Pike Place Market. Su ejemplo confirma que las cámaras 360° montadas en palos extensibles ofrecen un efecto aéreo sin despegar los pies del suelo.
¿Qué camino escoger? La propuesta de ALOKA
Si algo nos enseñan estos ejemplos es que no existe una única receta. Un vídeo viral puede nacer de un dron FPV corriendo a 350 km/h o de un gimbal de 150 € con una pértiga improvisada. Lo importante es elegir el equipo adecuado y dominar la técnica. Aquí es donde ALOKA cobra sentido:
- Alquila sólo lo que necesites: desde drones FPV con transmisores y gafas hasta gimbals, cámaras mirrorless o palos extensibles. Así reduces costes y pruebas diferentes configuraciones antes de invertir.
- Asesoramiento experto: si dudas entre un cinewhoop o un gimbal, el equipo de ALOKA te orienta para que tu proyecto tenga la estética que buscas. Los listados de equipos de Mirko Vigna o las recomendaciones de Foto321 son un punto de partida.
- Creatividad sin límites: combina ambos mundos. Graba parte de tu cortometraje con un dron para escenas exteriores y usa un gimbal y mástil para interiores o zonas con restricciones. Tu audiencia no notará la diferencia y tu presupuesto lo agradecerá.
Conclusión
En plena era de los contenidos virales, el debate entre dron o cámara en mano ya no tiene sentido. El ejemplo de Dutch Drone Gods persiguiendo a un F1 demuestra que los drones FPV pueden generar titulares y millones de visualizaciones. Por su parte, Mirko Vigna y otros videógrafos demuestran que un gimbal y un poco de ingenio pueden simular vuelos y mantener a la audiencia pegada a la pantalla. Entre estos extremos hay un abanico de posibilidades: desde cinewhoops con cámaras de acción hasta smartphones sobre pértigas. Lo único que necesitas es acceso al equipo adecuado y la creatividad para explotarlo. En este sentido, ALOKA se posiciona como la plataforma que conecta tu visión con las herramientas necesarias. ¡Atrévete a mezclar técnicas y sorprende a tu público!
Equipo recomendado (ALOKA):
- Sony FX3 (Cinema Line) – Kit
- DJI RS 3 Pro (gimbal)
- Zhiyun Weebill 3 (gimbal ligero)
- GoPro Hero 11 (acción/seguridad)
- Más gimbals / soportes

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